¿Por dónde van las tendencias?

Las últimas ferias internacionales han evidenciado un cambio en el diseño de producto. El minimalismo y el estilo nórdico de los últimos años han dejado paso a propuestas más arriesgadas donde el componente decorativo es el protagonista. El maximalismo y la recuperación de motivos decorativos de épocas pasadas han sido la tónica habitual y lo seguirán siendo durante las próximas temporadas. El art déco y las estéticas de los años 60 y 70 son algunos de los territorios más explorados por interioristas y diseñadores.

Instalación de Dimore Studio durante Fuorisalone 2017

En lo relativo a acabados y materiales vivimos un momento emocionante pues las innovaciones técnicas han abierto un mundo de posibilidades. Pero también los nuevos desarrollos han traído a la palestra materiales como el terrazo y los acabados stracciatella en los que la cerámica aporta un extra de diseño difícil de reproducir en los materiales naturales.

Material Marmoreal del diseñador inglés Max Lamb

Sin embargo, el minimalismo no ha muerto. Los nuevos básicos del diseño aportan un lujo sencillo. Productos aparentemente sencillos que gracias a sus acabados o formas añaden detalles sutiles pero llenos de personalidad. De esta forma en cerámica los cementos y las piedras en los que se aportan matices táctiles o visuales serán la tónica. La decoraciones lineales serán una de las claves en una tendencias de corte claramente masculino.

Uno de los acabados estrella en las próximas tendencias será el metalizado, que se transforma en un material de un lujo sofisticado y contenido: frente a los acabados brillo de temporadas anteriores, el efecto desgastado o cepillado será uno de los recursos más usados. Al oro y el plata se suman los cobres, bronces y oros rosas. Una tendencia que desde el sector del mueble se ha trasladado rápidamente al baño y que también está penetrando en cocinas: desde tiradores, pasando por detalles decorativos en el mobiliario y finalmente llegando a los recubrimientos.

Los formatos seguirán aumentando, pero vuelve con fuerza el tamaño pequeño en la baldosa. Los proyectos de interiorismo reivindican la historia cerámica, poniendo de manifiesto la junta en lugar de ocultarla. Este fenómeno hará que en la tendencia se revisiten los clásicos del diseño y también los colores y efectos tradicionales.

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Pepa Casado D’Amato

Soy cofundadora de Futurea y responsable de la investigación de tendencias. Anteriormente lideré el Observatorio de Tendencias del Hábitat. Además soy periodista freelance especializada en diseño y cultura para medios internacionales.

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