Cómo diseñar hoy muebles para la oficina del futuro

agosto 30, 2016
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El diseñador Robert Bronwasser ha desarrollado un sistema modular para la marca alemana Palau orientado a oficinas. Se trata de un mobiliario capaz de adaptarse a diferentes composiciones y espacios. La colección Corals se realiza a medida para cada proyecto y tiene la ventaja de que es ampliable y reconfigurable. Los cambios en los espacios de trabajo son constantes y las nuevas formas de trabajar trata de entornos laborales flexibles, donde el espacio de trabajo ya no es fijo y los puestos tienen que evoluciones, incluso a lo largo de la semana. «Cada vez con más frecuencia las empresas permiten a sus trabajadores decidir donde y como quieren trabajar. Pueden cambiar entre estar sentados o de pie, colaborar con otros o tener más privacidad», explica Robert Bronwasser.

Este nuevo entorno genera una exigencias diferentes para el mobiliario y productos de oficina. Mientras que los modelos tradicionales de oficina se configuraba en torno a un espacio fijo, donde cada individuo contaba con un escritorio, las nuevas formas de entender el trabajo están modificando esto. Por un lado, existen formatos de flexiworking, en el que el trabajador pasa parte de la jornada en su vivienda o en el espacio público, trabajando desde cafés o espacios de coworking.

Los trabajadores tienen modelos más flexibles y la ocupación de los puestos de trabajo es menor. Un fenómeno creciente es el del ‘hot desking‘, espacios de trabajo no asignados, por lo que cada puesto que se encuentra en la oficina es común. La digitalización del trabajo y las herramienta en la nube, funcionarán de palanca para esta tendencia. Otra consecuencia directa será la necesidad de espacios de almacenamiento individualizado, a modo de taquillas, una categoría de producto que está ganando terreno en el sector de muebles de oficina.

No solo la forma en que trabajamos es más flexible, sino que también lo es el entorno empresarial. Las compañías cambian, se fusionan y evolucionan. Mientras que antes una misma empresa podía pasar toda su vida dentro del mismo espacio físico, en la actualidad hay más movilidad en el sector inmobiliario. El mobiliario también se tiene que adaptar a este entorno de incertidumbre en el que las empresas no pueden planificar cual será su estado en el medio plazo.

Coral es un ejemplo de las últimas tendencias en los entornos laborales. La base de su sistema es una estructura formada por perfiles de aluminio extrudido que forman un sistema óseo en el que se pueden instalar diferentes componentes y muebles. Todos los componentes <strong>se pueden reconfigurar para dar un nuevo uso al mueble</strong>. Esta forma de entender el diseño se centra más en el usuario y en como este cambia a lo largo del tiempo, «Como diseñador me parece poco interesante diseñar otro sofá bonito. «Me gusta pensar en términos de las nuevas posibilidades en cuanto a la función y la aplicación», explica Bronwasser, «quiero diseñar productos con valor añadido, que proporcionan una solución inteligente y lógica y que la gente disfrute usándolo de forma cotidiana», añade.

Sin duda el diseño de mobiliario y productos para el espacio de trabajo se enfrenta a grandes retos en el presente y en el futuro cercano. No solo será necesario que las empresa y los diseñadores sean capaces de afrontar el diseño de productos desde una visión más pragmática y funcional, sino también que <strong>incluyan a los usuarios en los procesos de conceptualización</strong>, ya que es la única manera de comprender la complejidad de relaciones, hábitos y usos de los espacios de trabajo.

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Pepa Casado D’Amato

Soy cofundadora de Futurea y responsable de la investigación de tendencias. Anteriormente lideré el Observatorio de Tendencias del Hábitat. Además soy periodista freelance especializada en diseño y cultura para medios internacionales.

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