Inclusive spaces

mayo 24, 2021
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Para los años que vienen, las ciudades del futuro van a experimentar cambios que las hagan más ecológicas, receptivas e inclusivas. Exploramos cómo para que una ciudad sea de todos, debe tener en cuenta las necesidades de cada habitante.

Foto: Signing Store by Starbucks, Japan

El año pasado, la pandemia y el confinamiento pusieron de manifiesto las graves desigualdades entre las experiencias vividas, como consecuencia de ello, por los ciudadanos de todo el mundo y los problemas en seguridad, servicios públicos, acceso a espacios verdes y la necesidad imperiosa de un cambio inmediato.

Puesto que se prevé que el 68% de los ciudadanos del planeta vivan en ciudades en 2050 (fuente: ONU), es un hecho que se necesita un replanteamiento en las prioridades de nuestras futuras ciudades. Basándose en modos de vida urbana que priorizan la comunidad, (en auge gracias a los Millenials y la Generación Z), el impulso de la producción de alimentos hiperlocales, la priorización de los peatones y los ciclistas, y la formación de barrios que abogan por la comunidad y los pequeños negocios locales, una convivencia urbana más equilibrada ya se está convirtiendo en una realidad.

Si cambios que se suponían para dentro de 5 años han sido patentes en cuestión de meses, no podemos más que esperar que la década de los 20’s vaya a estar llena de cambios, promovidos por las necesidades emergentes de las personas. Nuevas ciudades que se construirán a partir de una arquitectura interseccional, innovadores modelos económicos y una atención sanitaria receptiva; algunas incluso llegando a establecer nuevas poblaciones en el ámbito virtual.

The Ideal City por Space10

La Obsidian Experience es un concepto de diseño de interiores virtual ambientado en Oakland en el año 2025, que refleja una visión futura de los entornos domésticos de las comunidades negras.

Diseñado por miembros del Black Artists and Designers Guild (BADG), el espacio es el resultado de la colaboración a gran escala de estos diseñadores, y cuya finalidad es basar el espacio en las necesidades mentales, físicas y espirituales de las familias negras.

Black Girls Code es una ONG que pretende acercar la tecnología y el coding a las niñas negras. Su último trabajo ha sido renovar un espacio en las oficinas de Google NY utilizando un diseño interior lúdico y hacer de la tecnología un campo menos intimidante. “Cuando se ahonda en las entrañas de los aparatos electrónicos, las niñas ven que la tecnología no es más que partes y piezas, hardware y software con los que pueden jugar y diseñar ellas mismas” comentaba Danish Kurani, uno de los diseñadores.

El pasado verano, Starbucks Japón abrió su primera tienda de signos para clientes y empleados sordos o con problemas de audición. El espacio utiliza estrategias basadas en arte y tecnología como tabletas de reconocimiento de voz sin contacto, blocs de notas para escribir, señalización digital entre otros para crear un espacio inclusivo que beneficie a las comunidades sordas, así como para concienciar sobre la cultura de los sordos y la importancia de la lengua de signos. 

En Barcelona, 500 manzanas de la ciudad (que abarcan 21 calles) van a transformar su núcleo urbano, reduciendo drásticamente el número de vehículos -y la contaminación atmosférica- para crear 3,9 hectáreas de espacios verdes y seguros para los niños y los ciudadanos mayores.

IS Global calcula que estas supermanzanas podrían evitar casi 700 muertes prematuras al año en la ciudad.

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